domingo, 28 de enero de 2024

Cuidar el cuerpo como Dios manda


Al comenzar un nuevo año, solemos plantearnos propósitos muy diversos. Uno de los más habituales es el de ponernos en forma.

Actualmente, el cuidado del cuerpo se ha incrementado e incluso ha llegado a ser, en algunas personas, una obsesión y me atrevo a decir que una idolatría, cuando lo que se busca no es la salud, sino la apariencia, una apariencia que nunca satisface del todo. Pero también hay que reconocer que tanto el cuidado como el descuido del cuerpo tienen repercusiones en la relación con Dios. De hecho, una cristiana con dilatada experiencia de fe me comentaba con asombro que su vida espiritual venía avanzando desde que comenzó a hacer con regularidad ejercicio físico. Me decía: “Yo temía que dedicar tiempo a cuidar el cuerpo me podría alejar de Dios y ha sucedido justo lo contrario”.

Los antiguos ya aseguraban: “mens sana in corpore sano” (la mente o el espíritu está sano cuando el cuerpo está sano). San Pablo, por su parte, nos recuerda que el cuerpo humano es «santuario de Dios» (1Co 6,16) y, por tanto, hemos de respetar y cuidar tanto nuestro cuerpo como el de nuestros prójimos. El cuerpo, con su sensibilidad, nos permite percibir la presencia de Dios y con él expresamos nuestro amor a Él y a los demás. Recordemos a aquella mujer que, en casa del fariseo Simón, «se puso junto a los pies de Jesús llorando, se los regó con sus lágrimas, se los enjugó con los cabellos de su cabeza y se los ungió con el perfume» (Lc 7, 38). Expresó su gratitud y amor con sus gestos corporales, y mereció la alabanza de Jesús.

En esta línea, el papa Francisco nos anima a superar las visiones negativas del cuerpo, propias de algunas filosofías y teologías, al afirmar: «el cuerpo no es un obstáculo o una prisión del alma. El cuerpo está creado por Dios y el hombre no está completo si no es una unión de cuerpo y alma… Debemos tener una idea positiva de nuestro cuerpo. Éste puede convertirse en una ocasión o en un instrumento de pecado, pero el pecado no está provocado por el cuerpo, sino por nuestra debilidad moral. El cuerpo es un regalo maravilloso de Dios» (Regina Coeli del 15 de abril de 2018). Es importante cultivar esta mirada positiva sobre el cuerpo, en general, y sobre nuestro cuerpo, en particular.

Tras las fiestas de Navidad, en las que celebramos que Dios se ha hecho carne en el cuerpo de una mujer, os animo a proponernos cuatro cuidados, distintos entre sí, pero claramente interconectados: el cuidado del propio cuerpo, el cuidado de la relación con Dios, el cuidado de la Tierra y el cuidado de las personas.

Recibid mi cordial saludo en el Señor.

domingo, 21 de enero de 2024

Inteligencia Artificial


En nuestro “primer mundo”, la inteligencia artificial está al alcance de casi todos y se empieza a utilizar en un sinfín de tareas: redactar discursos, componer canciones, conducir vehículos autónomos, fabricar máquinas que pueden “aprender”, traducir textos de cualquier idioma, seleccionar personal para un trabajo e incluso utilizar la voz de personajes famosos para leer textos.

Consciente de su importancia, el papa Francisco dedica a la Inteligencia artificial el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz. He aquí algunas de sus reflexiones.

  1. La inteligencia es expresión de la dignidad que nos ha dado el Creador al hacernos a su imagen y semejanza, capaces de responder a su amor a través de la libertad y del conocimiento. Cuando los seres humanos, con ayuda de los recursos técnicos, nos esforzamos para que la tierra llegue a ser morada digna de toda la familia humana, actuamos según el designio de Dios.
  2. La inteligencia artificial producirá efectos positivos si somos capaces de conducirnos responsablemente, respetando valores humanos tan fundamentales como la inclusión, la transparencia, la seguridad y la equidad.
  3. Hemos de considerar el impacto de las nuevas tecnologías en el ámbito laboral. Las aplicaciones industriales absorben trabajos que eran competencia exclusiva de la mano de obra humana y, en este escenario, ha de evitarse el beneficio desproporcionado de unos pocos a costa del empobrecimiento de muchos.
  4. El uso bélico de la inteligencia artificial es motivo de especial preocupación por las implicaciones éticas que comporta. Es preciso garantizar la supervisión humana de los sistemas de armas, que nunca habrían de gestionarse de forma autónoma. Además, las aplicaciones técnicas más avanzadas deberían servir para pavimentar los caminos de la paz, no para la resolución violenta de los conflictos.
  5. Si se utiliza la inteligencia artificial para promover el desarrollo humano integral, introducirá importantes innovaciones en la agricultura, la educación y la cultura, un mejoramiento del nivel de vida de enteras naciones y pueblos, el crecimiento de la fraternidad humana y de la amistad social. En definitiva, el modo en que la usamos para incluir a los últimos, es decir, a los hermanos y las hermanas más débiles y necesitados, es la medida que revela nuestra humanidad.
  6. Es preciso educar el uso de la inteligencia artificial, impulsando el pensamiento crítico y la capacidad de discernir el uso responsable de los datos y contenidos producidos por este sistema u obtenidos en internet.

Os animo a leer íntegramente el Mensaje del Santo Padre y a comentarlo en los grupos de formación, a fin de conocer y saber utilizar la inteligencia artificial como una herramienta para desarrollar el bien común y la paz.

Recibid un cordial saludo, en el Señor.

domingo, 14 de enero de 2024

EL SÍNODO CONTINÚA. ¿Cómo ser una Iglesia sinodal en misión? – Carta de los Obispos de Aragón

El Sínodo convocado por el Papa Francisco: Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión, está siendo un momento de gracia para la Iglesia. Nuestras Iglesias particulares en Aragón, con sus fortalezas y debilidades, han participado desde el año 2021 en el proceso sinodal, en el que todos los bautizados han ido creciendo en una mayor corresponsabilidad en la vida y misión de la Iglesia.

La XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo, celebrada en el mes de octubre de 2023, presidida por el papa Francisco, aprobó el documento titulado Informe de Síntesis, que se puede encontrar en la página web del Sínodo y está publicado también en la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC).

La Secretaría General del Sínodo ha publicado unas Directrices para que sean instrumento y ayuda del trabajo sobre el Informe de Síntesis hasta la segunda sesión del Sínodo en mes de octubre de 2024. Este tiempo que tenemos por delante debe ser una oportunidad para proseguir el camino sinodal, en el que podamos escucharnos, dialogar y hacer un prolongado discernimiento. Se nos invita a las Iglesias particulares y a los grupos eclesiales a profundizar en el Informe de Síntesis, a partir de una pregunta fundamental: ¿Cómo ser una Iglesia sinodal en misión? Esta pregunta es el horizonte hacia el que se proyecta nuestro trabajo de escucha, dialogo y discernimiento comunitario en esta etapa, con el deseo de mantener vivo el dinamismo sinodal, que ha implicado a todo el Pueblo de Dios durante los últimos años.

En esta nueva etapa no partimos de cero y no se trata de repetir las cuestiones tratadas con anterioridad. El papa Francisco al aprobar el Informe de Síntesis dijo: “El Sínodo es sobre la sinodalidad y no sobre tal o cual tema…Lo importante es cómo se hace la reflexión, es decir, de manera sinodal”.

Para conseguir este objetivo es importante volver a implicar a nuestros grupos sinodales, especialmente a los órganos de participación en el nivel diocesano (Consejo Presbiteral y Consejo Diocesano de Pastoral), a los sacerdotes, a los miembros de vida consagrada, a los movimientos y asociaciones laicales, haciendo especial hincapié en el reto de involucrar también a los jóvenes y a otros grupos de personas, con los que hasta ahora nos ha resultado difícil entrar en diálogo y escucha activa.

El Equipo Sinodal de nuestra Conferencia Episcopal Española, en contacto con los Responsables del Equipo sinodal en las Diócesis ha elaborado un Cuestionario para orientar el trabajo y facilitar la síntesis que ha de hacerse en cada Diócesis. No entramos ahora a describir el contenido del Cuestionario, que se ofrecerá detalladamente por parte de nuestros Equipos Sinodales.

Con esta carta los Obispos de nuestras Diócesis en Aragón os animamos vivamente y os exhortamos encarecidamente a que retoméis con ilusión, con interés, con nuevas motivaciones y con esperanza el camino sinodal, siguiendo las indicaciones que se ofrecerán en cada momento.

En el camino contamos con la intercesión de la Bienaventurada Virgen María en la advocación del Pilar, signo de segura esperanza del Pueblo de Dios.

+ Carlos-Manuel Escribano Subías, Arzobispo de Zaragoza
+ Vicente Jiménez Zamora, Arzobispo Emérito de Zaragoza y
Administrador Apostólico de Huesca y Jaca
+ Ángel-Javier Pérez Pueyo, Obispo de Barbastro-Monzón
+ José-Antonio Satué Huerto, Obispo de Teruel y Albarracín
+ Vicente Rebollo Mozos, Obispo de Tarazona


Las "manías" de Francisco

Al cumplirse el primer aniversario de la muerte del papa Francisco, quisiera recordar con inmensa gratitud algunas de sus “manías”. Un rasgo...